Este finde no festeje mis 21, sino que hice muchas actividades para compensarlo, entre ellas fue la de pasarme por River el viernes a la noche para ver a Coldplay.

Si bien no es una banda que me apasiona, tampoco me desagrada pero sus canciones pueden ser medias melanco y tiran para abajo, por esa razón pensaba que iva a ser un embole sumado la expectativa que capaz  se suspendia y multiplicado por mi vertigo a las escaleras de la platea daba un total de pocas ganas de ir y arrepentimiento por la sacarme la entrada.

La coca estaba como 10 mangos... el vaso

Pero sorprendió.

Las canciones poseen una fuerza de mover multitudes y de querer cantarlas, corearlas y gritarlas, el sonido se escucho perfecto (a veces un eco pequeño resonaba), la escenografia, con la pintura de la Libertad de Delacroix en el fondo fue sobria y globosa (habia globos en el escenario, alrededor de la cancha e incluso en el campo) fue perfecta ellos y los juegos de lasers, las mariposas de papel y los fuegos artificiales fueron la frutilla del postre.

Pero hay que decir que la verdadera protagonista fue la banda (como debe ser) los flacos le pusieron más onda que las olas que intentabamos hacer de la platea. Chris Martin saltaba, corria, cantaba, coreaba, tocaba la guitarra y el piano, animaba al publico y nos animaba con sus: “Buenas nochess, buenoss aires, It’ s  Ok, esta todo bien?”  y el publico gritaba y festejaba. La mejor parte fue cuando al ritmo de Singing in the rain fueron hasta una diminuta plataforma en medio del campo y empezaron a tocar la alegre folkie “Death Will Never Conquer”, a hacer la ola con celulares, un mini homenaje a Michael Jacksony un tema nuevo :)

Realmente supieron sacarme una sonrisa y a emocionarme con sus temas, para cerrar, al final del recital regalaba un cd con 9 temas en vivo como souvenir del show :p, les dejó este tema para corear toda la noche con un ohohohohohhhhhhh oh, enjoy it!

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